El Barça aplasta al Valencia; afición enfurece
Barcelona goleó 5-0 al Valencia en Mestalla para mantener el paso perfecto después de cuatro jornadas de LaLiga y colocarse como líder en solitario con 12 puntos
Enrique Sánchez
Valencia
La goleada comenzó apenas al minuto 6 con Lamine Yamal, quien también se encargó de cerrar la cuenta al 84’. Entre ambos tantos, el Barcelona construyó una ventaja que se convirtió en su tercer partido con cinco goles en las primeras cuatro fechas del campeonato.
El partido tuvo además un significado especial para el Valencia, que disputa su última temporada en Mestalla antes de mudarse al Nou Mestalla para el curso 2027-2028. El club prepara videos y carteles para despedir a los equipos que realizan sus últimas visitas al recinto.
Para la despedida del Barcelona, Valencia recordó las similitudes entre ambos clubes y a los jugadores que han vestido las dos camisetas. El video fue narrado en catalán.
Tras la goleada, el Barcelona regresará a la ciudad para preparar su debut de temporada en la UEFA Champions League, donde recibirá al Feyenoord Rotterdam a media semana.
CAOS POR DERROTA
La humillante derrota por 5-0 sufrida a manos del FC Barcelona desató una crisis social entre los seguidores del Valencia CF. Al concluir el compromiso de la Liga de España, la atmósfera en los aledaños e interior del Estadio de Mestalla alcanzó niveles de máxima tensión.

Las enérgicas protestas de la afición blanquinegra escalaron con la participación de cientos de seguidores concentrados en las distintas vialidades periféricas del inmueble, con el firme objetivo de recriminar a la directiva, al cuerpo técnico y a los jugadores.
El descontento generalizado se había manifestado con fuerza desde antes del pitazo inicial. Como una medida de protesta por la deficiente planeación en el reciente mercado de fichajes y el pobre arranque deportivo, donde registran apenas un punto de 12 posibles, los fanáticos cumplieron su promesa de realizar un vaciado simbólico de las gradas durante los primeros 19 minutos del juego.
Esta iniciativa, respaldada por la gran mayoría de la fanaticada, fungió como la antesala de una jornada que culminaría de forma caótica con cientos de personas bloqueando los accesos para impedir la salida de futbolistas y directivos al término de los noventa minutos de acción.