En penales, PSG es bicampeón
Los franceses derrotaron al londinense Arsenal con un error fatal del brasileño Gabriel Magalhães quien falló el último tiro de la tanda de penales
Sebastián Díaz de León / Foto: Mexsport
Budapest
Así ocurrió en la Supercopa de Francia ante el Marsella, en la Copa Intercontinental frente al Flamengo, en la Supercopa de Europa contra el Tottenham y también en la noche más importante de todas: la final de la Champions League.
El Puskás Arena de Budapest amaneció con la ilusión de ver a los Gunners conquistar por primera vez Europa. Apenas unos días después de celebrar el título de la Premier League, el equipo de Mikel Arteta soñaba con completar una temporada histórica.
Y el sueño comenzó demasiado pronto. Apenas al minuto cinco, Kai Havertz, campeón de Champions con el Chelsea en 2021, aprovechó un espacio por la izquierda, encaró al guardameta y definió con frialdad. El balón recorrió las redes y desató la esperanza londinense.
La final también reunió por primera vez a dos entrenadores españoles en el partido decisivo. Luis Enrique y Mikel Arteta, unidos por un pasado común en el Barcelona y por la influencia de Pep Guardiola, protagonizaron una partida táctica de alto nivel. Aunque con estilos muy distintos.
El Arsenal resistió durante buena parte de la noche, aunque sufrió constantemente por las bandas. Las amonestaciones de Mosquera y Bukayo Saka reflejaban las dificultades para contener los ataques parisinos. El empate llegó al minuto 64’. El actual Balón de Oro, Ousmane Dembélé, transformó un penalti y, con él, encendió también las bengalas de la grada parisina.
A partir de ahí, la final se convirtió en una batalla de resistencia. Los tiempos extra no encontraron un vencedor. El marcador permaneció inmóvil y la historia condujo a ambos equipos hacia el lugar donde el PSG había construido toda su temporada, los penaltis.
Ahí, una vez más, encontró refugio. O quizá fue el destino el que volvió a empujarlo hasta el límite. Cuando Gabriel Magalhães falló su disparo, el bicampeonato quedó sellado. El Paris Saint-Germain levantó la Orejona por segundo año consecutivo y confirmó una extraña verdad. En una campaña perfecta, todos los caminos hacia la gloria terminaron en los once pasos.