Lewandowski se va con el brazalete puesto
Puede que no tuviese la fantasía de Romario, el impacto de Ronaldo; la exuberancia física de Etoo o ese instinto depredador de Luis Suárez, pero…
Staff
Valencia
Dijo Romario cuando llegó a Barcelona en 1993 que marcaría 30 goles en su primer año en la Liga, Y 30 marcó. Lewandowski no prometió nada, pero se va con 120 goles en cuatro temporadas, a 30 por curso. Quirúrgico.
Ha sido una semana emotiva para Lewandowski. Su despedida contra el Betis, la cena de equipo en Castelldefels, el día en Port Aventura y el concierto de Bad Bunny. En todos los eventos ha estado el polaco, que ha querido beberse hasta el último sorbo de sus días en Barcelona.
Se marcha a punto de cumplir 38 años dejando un poso de profesional diez. Puede que no tuviese la fantasía de Romario, el impacto de Ronaldo en su aterrizaje en 1996; la exuberancia física de Etoo o ese instinto depredador de Luis Suárez.
Pero, incluso sin ser su mejor versión, ha mantenido un sello propio, constancia y humildad para aceptar que, después de la irrupción de Lamine, él ya no era la estrella. No se puede decir nada mejor de un profesional cuando le ponen como ejemplo. Y eso ha sido Lewandowski. Buen viaje.
* Juan Jiménez / AS