Nahuales y guamares, lejanos a la frivolidad del therian
El legado histórico de las tribus chichimecas ha permanecido en Guanajuato a través de los siglos
Andrés Guardiola / Fotos: Gobierno de Guanajuato
Comonfort
Los guamares, guerreros chichimecas, fueron el dolor de cabeza de diferentes tribus guerreras, pero básicamente de los exploradores españoles a partir del siglo XV.
Conocidos como los ‘Chichimecas Blancos’, su ferocidad y atuendo ocasionaban terror a sus oponentes, pero también sus danzas y rituales, con base en magia y un nexo intrínseco con la naturaleza.
Estos guerreros basaban sus habilidades en animales, desde un águila hasta una serpiente, pasando por pumas y coyotes, en los que “se transformaban” dada su cosmovisión.
A la fecha, los guamares no solamente bailan en exposiciones y eventos organizados por autoridades de cultura y turismo, sino que viven su identidad al máximo. Incluso todavía, existen relatos en donde señalan a algunos chamanes con los poderes suficientes como para transformarse físicamente en alguna bestia.
“Todavía se escucha, allá por el monte, que hay señores de la tierra que se vuelven coyotes, o que pueden ver para abajo como lo hacen las águilas. No sé. Nunca he visto uno, pero todavía se habla por ahí de ellos”, comentó Gabriel, uno de los integrantes de la comunidad chichimeca de Comonfort.