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"Aquí no volverá a haber elecciones", advierte Ortega y mata a la democracia en Nicaragua

Daniel Ortega anunció la suspensión definitiva de comicios en Nicaragua; opositores y analistas advierten la consolidación de una dictadura familiar

Mar, 21 Julio 2026

Andrés Mendoza

"Aquí no volverá a haber elecciones", advierte Ortega y mata a la democracia en Nicaragua

Managua

El Presidente Daniel Ortega confirmó la suspensión indeterminada de comicios en Nicaragua, bajo el argumento de bloquear el retorno de las fuerzas de oposición al aparato gubernamental, fortaleciendo el esquema de poder compartido que mantiene con su esposa, Rosario Murillo.

El régimen nicaragüense dio el paso definitivo para erradicar la competencia democrática en la nación centroamericana.

El anuncio se produjo durante la celebración del 47 aniversario de la revolución sandinista en Managua.

En su discurso, el exrebelde marxista —quien encabeza el poder de forma consecutiva desde 2007 tras un primer mandato en la década de 1980— desestimó cualquier opción de alternancia política.

"Aquí no volverá a haber elecciones (...) para que por ahí intenten ellos [la oposición] atrapar al Gobierno, atrapar al poder. Se acabó la historia de que los partidos puestos por los 'yanquis', puestos por los 'somocistas', vuelvan a llegar al Gobierno. Jamás, jamás", aseveró Ortega.


Reacciones internacionales

La declaración generó repercusiones inmediatas entre organismos de análisis geopolítico y dirigentes expulsados del país.

Para Tiziano Breda, analista de la organización especialista en conflictos ACLED, la decisión refleja un repliegue defensivo ante la pérdida de respaldo popular.

"Con esta decisión, Ortega y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, sellan la transición del país hacia una dictadura familiar en toda regla. Ortega y Murillo temen que la más mínima apertura política pueda crear las condiciones para que la disidencia se manifieste, por lo que han optado por eliminar por completo la competencia electoral en lugar de organizar unas elecciones fraudulenta", explicó Breda.

Por su parte, el dirigente opositor Félix Maradiaga, excarcelado y deportado a Estados Unidos en 2023, calificó la postura del mandatario como una muestra de vulnerabilidad institucional:

"Las palabras de Ortega no constituyen una demostración de fuerza, sino una confesión de miedo. Reconoció públicamente lo que siempre ha sido su verdadera intención: impedir que su proyecto tiránico sea sometido a cualquier forma de competencia democrática", sostuvo el presidente del movimiento en el exilio Ruta del Cambio.


Antecedentes de la crisis política

Nicaragua permanece inmersa en una profunda crisis sociopolítica desde abril de 2018, cuando las protestas antigubernamentales fueron sofocadas con operativos de represión que dejaron más de 300 fallecidos, según balances de organismos defensores de derechos humanos.

Ortega asumió su cuarto mandato consecutivo en enero de 2022 tras unos comicios cuestionados en noviembre de 2021, donde los principales precandidatos presidenciales de la oposición —incluido Maradiaga— fueron arrestados previamente. Aquel proceso electoral derivó en un aislamiento diplomático incrementado por sanciones financieras impuestas por la Unión Europea y Estados Unidos.