La guerra regional ensombrece la peregrinación musulmana a La Meca
La peregrinación se desarrolla en medio de tensiones regionales entre Irán, EU y aliados del Golfo
Oswaldo Rojas / Staff
Ryad
Como cada año, fieles musulmanes de todo el mundo, también iraníes, se reúnen la próxima semana en esa ciudad santa para el "hach", uno de los cinco pilares del islam.
Pero sobre ese ritual planea la amenaza de una reanudación de la guerra de Oriente Medio, durante la cual Irán atacó a sus vecinos del Golfo y aliados de Washington, entre ellos Arabia Saudita.
Está prohibido enarbolar banderas políticas o confesionales, así como cualquier forma de consignas coreadas, durante el hach", recordó el martes un medio estatal saudita.
Riad quiere mantener la política al margen de la peregrinación, sobre todo ante la fragilidad de la tregua iniciada a principios de abril, como demuestra un reciente ataque a una instalación nuclear de Emiratos Árabes Unidos.
Este contexto no hizo vacilar a Fatima, una alemana de 36 años que viaja con su familia. "Sabemos que estamos en el lugar más seguro del mundo", aseguró a la AFP.
El "hach" o peregrinación consiste en una serie de ritos codificados que se desarrollan durante varios días en La Meca y sus alrededores.
Todo musulmán debe realizarlo al menos una vez en la vida si tiene los medios para ello.
Según las autoridades, más de 1.2 millones de peregrinos ya llegaron a Arabia Saudita para este ritual que empezará el lunes.
El año pasado, atrajo a 1.6 millones de personas, según cifras oficiales.
Muchos menos peregrinos iraníes
La peregrinación a La Meca ha sido durante mucho tiempo un foco de tensión entre las dos principales potencias musulmanas: Irán, de mayoría chiita, y Arabia Saudita, de mayoría sunita.
En los años posteriores a la Revolución Islámica en Irán, las autoridades sauditas acusaron a los peregrinos iraníes de provocar avalanchas mortales y otros actos de violencia y de corear consignas políticas.
La última gran disputa estalló en 2015, cuando Riad y Teherán se acusaron mutuamente de que 464 iraníes figuraran entre los 2 mil 300 fieles muertos en una estampida, una de las peores tragedias en la historia de estos peregrinajes.
En 2016 no se permitió la participación de ningún peregrino iraní y estas dos potencias regionales rompieron sus relaciones diplomáticas, que no restablecerían hasta 2023 gracias a la mediación de China.
A pesar de la guerra en Oriente Medio, "Arabia Saudita y Irán han mantenido abiertos sus canales de diálogo político", explica Umer Karim, especialista en política exterior saudita.