Tiene León un hospital embrujado
El antiguo Hospital General en la zona centro, es escenario de sucesos paranormales
Andrés Guardiola
León
Sombras y espectros de niños, hombres y hasta de una monja, recorren no solamente el interior del hospital, sino también los pasillos y patios exteriores. Murmullos, voces, llantos y alaridos provienen de rincones oscuros y desconocidos del antiguo edificio.
Decenas de historias se cuentan en el antiguo recinto. Por ejemplo, en la rampa que lleva a la antigua morgue, y sobre todo de noche, puede verse la silueta de un hombre correr, con lo que pareciera un manojo de llaves en la mano, y como si le urgiera abrir o cerrar alguna puerta.

Excélsior visitó en el crepúsculo y en vísperas de Noche de Brujas el complejo hospitalario en desuso. El ingreso, bajo la cortesía brindada por el Gobierno del Estado de Guanajuato.
Los pasillos oscuros llevaban a consultorios, salas de espera, habitaciones, morgue y quirófanos, con olor a sanitizante. El polvo dejaba ver algunas huellas de gato, y otras no identificables.
Inexplicablemente algunas zonas del hospital mostraban cambios de temperatura en descenso, hasta sentirse frío. Los elevadores se accionan sin que nadie hubiese presionado el botón de servicio. De pronto, sin lograrse saber por qué, todas las linternas led de mano, se apagaban, lo cual naturalmente resultaba desesperante.

El zumbido en la oscuridad, provocado por transformadores eléctricos y lámparas de neón, ponía nerviosos a los veladores del edificio. Es que ahí han vivido experiencias poco recomendables.
Dicen quienes laboran en el Hospital General que en donde el ambiente “es más pesado”, es en el segundo piso. Y de alguna manera, el entorno es diferente ahí. Pareciera estar aislado porque se vive un abrumador silencio, lo cual no ocurre en otros puntos del inmueble.
Entre profesionales de la salud, administrativos y elementos de seguridad, circulan fotografías y videos de sucesos extraños. Prácticamente a diario, se registra un hecho distinto, cada uno con un matiz y una intensidad diferente.

Uno de los videos, tomado por una trabajadora administrativa, muestra cómo la puerta de su oficina se abre súbitamente, para cerrar y volver a abrir, y así seguir en movimiento.
Una foto muestra una supuesta mano pegada a la ventana de la oficina de otro trabajador administrativo.
El nosocomio hace límites con el patio del templo de San Nicolás de Tolentino, en donde los sacerdotes hacían vida monástica, aunque hoy funciona como un área para estudiantes de la Universidad de Guanajuato. En esa zona, refieren vecinos del Barrio Arriba, estaba localizado un pequeño y antiguo camposanto. Es precisamente ahí, en donde desfila lo que parecería una monja, silenciosa, solemne y espectral.

Emmanuel trabaja como técnico de mantenimiento del hospital y él ignoraba todas las advertencias hechas por personal de vigilancia, de enfermeras y doctores que le referían actividad paranormal.
“No creíamos que eso fuera verdad, hasta que un día lo vivimos un compañero y yo, y fue de día. En la parte de enfrente hacían pruebas Covid, y en un día de recorrido, estando frente a una de las puertas que tienen una pantalla traslúcida, vimos la silueta de un niño que se movía porque parecía estar jugando, y por lógica pensamos que venía con su mamá”.
Pero las enfermeras le aseguraron a él y a su colega que al área Covid no podían ingresar niños, lo cual ocasionó un profundo malestar en el funcionario.
HISTORIA
El inmueble tiene más de 100 años y su nombre original es Benito Juárez, y aunque su estructura primordial es antigua, fue modernizado en los últimos 15 años al grado de lucir mejor que muchos nosocomios de otros puntos del país.

Pero su ubicación en la zona centro de la ciudad impedía movimientos vehiculares, y hasta estacionamiento, porque la calle 20 de Enero en donde se alza, es muy angosta, y luego entonces fue reubicado.
El 22 de Julio de 2019 el hospital fue desalojado. Enfermeras, doctores, personal administrativo y hasta de seguridad, llevaron documentos, indumentaria y otros objetos al nuevo hospital, un moderno complejo sanitario con casi tres veces el tamaño del original, localizado en San Carlos, junto a las instalaciones del Campus León de la Universidad de Guanajuato, y junto al Hospital de Alta Especialidad del Bajío.
El hospital entonces, quedó solo, aunque meses después, fue activado para convertirse en Centro Covid, ofreciendo vacunas y también atención a enfermos. El Tercer piso del hospital mantuvo vivos a cientos de enfermos, mientras que en una zona de la planta baja, yacían los cadáveres de quienes sucumbieron a la enfermedad para ser reconocidos por sus deudos.

El hospital del Gobierno de Guanajuato tuvo tan buenos resultados que en hoy en su pasillo principal conserva la placa de la Condecoración Miguel Hidalgo, otorgada en Diciembre de 2020, reconociendo al personal de la unidad médica que salvó cientos de vidas durante la pandemia.
El edificio principal permanece cerrado, solamente puede acceder personal técnico de la Dirección de Recursos Materiales y Servicios Generales, de la cual depende. Únicamente da servicio al público, un área que funciona como una pequeña clínica, dependiente de la Secretaría de Salud del Estado de Guanajuato.