Trump asistirá a la final y entregará el trofeo del Mundial
La Casa Blanca confirmó que el presidente Donald Trump bajará a la cancha del MetLife Stadium para entregar la Copa del Mundo junto a Gianni Infantino; será su primera aparición en el torneo del mandatario estadounidense
AFP
Washington
“Su asistencia culminará la que ha sido la Copa del Mundo más vista, más segura y más exitosa en la historia de Estados Unidos”, declaró Leavitt ante los medios de comunicación. A diferencia de ediciones anteriores del campeonato, donde los jefes de Estado mantenían un perfil discreto en el palco de honor, la Casa Blanca y la directiva de Gianni Infantino ratificaron que el presidente encabezará la ceremonia oficial de premiación en el césped.
Este rol protagónico refleja la estrecha relación política y comercial que une al mandatario con la cúpula de la FIFA. Sin embargo, este partido definitivo será el primero al que asista de manera presencial en los 39 días de competencia, tras ausentarse de la inauguración en el Estadio Ciudad de México (antes llamado Estadio Azteca) y de los juegos de la selección de las barras y las estrellas.
El desarrollo del torneo ya había quedado marcado por una inédita intervención del presidente estadounidense tras la expulsión del delantero Folarin Balogun en el partido de la Fase de Grupos entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina.
Las claves del polémico caso que sacudió los reglamentos de la FIFA:
La expulsión: Balogun recibió una tarjeta roja directa que lo marginaba automáticamente del partido de los octavos de final.
La llamada directa: Inconforme con el castigo a la estrella de la selección norteamericana, el presidente llamó personalmente a Gianni Infantino para presionar por una revisión de la sanción.
La anulación inédita: En un hecho sin precedentes que violentó los estatutos del Comité Disciplinario, la FIFA anuló la suspensión del futbolista utilizando una cuestionable interpretación jurídica de sus reglamentos.
A pesar de que la agresiva maniobra política terminó en un fracaso deportivo (debido a que la Selección de Bélgica goleó y eliminó a Estados Unidos en la siguiente ronda), el escándalo consolidó el sello de influencia del mandatario sobre el torneo.
La final de este domingo en Nueva Jersey no solo definirá al monarca, sino que escenificará el clímax de un torneo donde la geopolítica y el deporte se entrelazaron de forma definitiva.